Señor de la Caña

Reseña Histórica deChiclin:

En las ricas tierras del Valle de Chicama habitan hace unos 10 000 años a.c. los hombres Paijaneros, luego se suceden los Cupizniques, Salinar, Virú, Mochicas; Lambayeques, Chimús e Incas. A partir de la conquista española el primer dueño de nuestra señora del Rosario de Chiclin y Alcalán fue don Diego de Mora (cuñado de Francisco Pizarro) luego María de Valverde desde el siglo XVIII, los marqueses de Herrera y Valle Hermosa, en 1840 don Hipólito Bracamonte a fines del siglo XIX y los hermanos Rios Pinillos. Luego, a principios del siglo XX "Larco Herrera Hermanos" son los propietarios de Chiclin y Salamanca hasta el 6 de Octubre de 1969, posteriormente las dos haciendas son expropiadas de sus dueños por la ley de la Reforma Agraria.

 


Reseña Histórica de la Devoción al "Señor de la Caña"

Sobre el origen de la imagen no se tiene mucho conocimiento, pero cuenta la versión popular, que la imagen del Señor de la Caña fue encontrada por los campesinos de la hacienda Chiclín entre los cultivos de Caña de Azúcar, de allí que le pusieron el nombre con el cual se le conoce. Lo que históricamente se puede mencionar es que en 1845 Don Hipólito Bracamonte, dueño de Chiclín en aquel entonces, haciendo un inventario de la hacienda y de la Capilla figura la imagen del Señor de la Caña. Pero en 1891 cuando la Hacienda de Chiclín era propiedad de los señores De Los Ríos Pinillos, dicha Capilla fue destruida casi en su totalidad por un fuerte aluvión, por lo que éstos decidieron llevar las imágenes religiosas, y entre ellas la del Señor de la Caña, a Trujillo. En 1929 cuando el nuevo dueño era Don Rafael Larco Herrera y familia, la fe cristiana de los pobladores de Chiclín, recobra fuerza y pujanza, en un anhelo de volver a erguir un nuevo Templo. Fue entonces que el hijo de aquél, Rafael Larco Hoyle quien decidió apoyar tal propósito y buscar una imagen para colocarla allí, deseando que la nueva capilla sea dedicada al antiguo Patrón de la hacienda. En este cometido, recordó que en una de las visitas al Convento de San Agustín de Trujillo el padre Luis Arroyo le había enseñado unas imágenes olvidadas en el Convento y que le causó una particular impresión, una con mirada dulce y compasiva, era el Señor de la Caña. Es esta imagen la que él solicitó, en otra visita, al padre Arroyo, sin saber que se trataba de la bendita imagen del Señor de la Caña. Luego de permanecer la imagen, ya en Chiclín, unos años guardada, los hermanos Larco Hoyle en 1931 deciden colocar la imagen en el altar, aprovechando la visita de la Sra. María Larco de Dogni y su hijo, el Sr. Carlos Dogni Larco, y el 8 de agosto de dicho año se bendice la nueva Capilla.

Principal